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Campaña de Formación Bonificada 2026 (FUNDAE): qué cambia y cómo debe prepararse tu empresa

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A comienzos de año, en muchos departamentos de RR. HH. y en equipos de dirección suele repetirse la misma pregunta:
¿Cuánto crédito tenemos disponible y cómo podemos aprovecharlo bien sin complicarnos?

La campaña de Formación Programada por las Empresas (FUNDAE) 2026 llega con algunos cambios relevantes. No se trata de una transformación radical del sistema, pero sí de ajustes importantes tanto en la aplicación como en el marco normativo, orientados a reforzar la trazabilidad, el control y la claridad en la gestión.

La buena noticia es que la formación bonificada sigue siendo una herramienta muy eficaz para actualizar competencias, desarrollar equipos y acompañar los objetivos del negocio sin disparar el presupuesto formativo, siempre que se gestione con criterio desde el inicio del año.

En este artículo te explicamos qué cambia en FUNDAE 2026 y cómo puede afectar a tu empresa, con un enfoque práctico y pensado para responsables de formación y gestión de personas.

La aplicación FUNDAE 2026 ya está activa: atención al cambio de ejercicio

FUNDAE ya ha habilitado el acceso a la aplicación del ejercicio 2026 para comunicar la formación bonificada con cargo al crédito de este año. No obstante, hay un detalle importante que conviene tener en cuenta: la aplicación correspondiente al ejercicio 2025 seguirá disponible y seleccionada por defecto hasta el 31 de enero de 2026.

En la práctica, esto obliga a prestar atención a dos aspectos clave al comenzar el año. Por un lado, es fundamental verificar siempre en qué ejercicio se está trabajando antes de comunicar una acción formativa. Por otro, conviene revisar los usuarios y permisos, ya que aunque el sistema arrastra datos y perfiles del año anterior, es recomendable que el administrador valide quién tiene acceso y con qué roles.

Este pequeño repaso inicial suele evitar incidencias posteriores y errores innecesarios.

Novedades en la plataforma FUNDAE 2026: más automatización y mayor control

Los cambios introducidos en la aplicación FUNDAE para 2026 siguen una línea clara: simplificar la gestión, reducir errores y reforzar el control desde el inicio del proceso.

Una de las mejoras más prácticas es la carga automática de datos desde la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), que reduce significativamente el tiempo dedicado a tareas administrativas y minimiza los errores derivados de la introducción manual de información. Además, se refuerza la continuidad entre ejercicios, evitando repetir tareas que ya estaban correctamente gestionadas en años anteriores.

Otra mejora relevante es el mayor detalle en la información económica, que permite planificar mejor el uso del crédito FUNDAE. Para empresas con varios centros, colectivos o calendarios formativos, este mayor nivel de desglose aporta algo clave: visibilidad. Gracias a ello, es más sencillo tomar decisiones a tiempo y evitar dejar la formación para el último trimestre del año.

En cuanto a las observaciones e incidencias, en 2026 se introducen requisitos más definidos y documentación obligatoria. Si no se adjunta la documentación exigida, la observación no podrá tramitarse. Aunque puede percibirse como un endurecimiento del sistema, en realidad tiene un enfoque preventivo: menos interpretaciones, menos idas y venidas y mayor capacidad para cerrar incidencias en el momento, evitando problemas posteriores.

Cambios normativos en 2026: más peso de la justificación y la contabilidad

A los cambios técnicos se suma una novedad normativa relevante: el Real Decreto 1189/2025, publicado el 31 de diciembre de 2025 y aplicable desde el inicio de 2026. Esta norma introduce modificaciones en el RD 694/2017, reforzando especialmente los criterios de aplicación y justificación de las bonificaciones.

En la práctica, se exige que los costes bonificados estén claramente identificados en la contabilidad de la empresa, que la documentación justificativa se conserve durante cuatro años y que exista una mayor coherencia entre la formación realizada y las bonificaciones aplicadas. Ante posibles incumplimientos, se refuerza el control y la posibilidad de devolución total o parcial, permitiendo también regularizar importes concretos detectados.

Más que una mala noticia, este cambio puede entenderse como una invitación a profesionalizar la trazabilidad. Las empresas que ya trabajan con orden documental y criterios claros apenas notarán el impacto y, a cambio, ganarán seguridad y tranquilidad ante posibles revisiones.

Se mantienen medidas que aportan flexibilidad a las empresas

No todo son refuerzos de control. Para 2026 se mantienen medidas que muchas empresas ya han incorporado a su operativa habitual, como el reconocimiento del aula virtual como formación presencial, siempre que se cumplan los requisitos de registro y control, la posibilidad de comunicar el inicio de la formación hasta dos días antes, y el uso generalizado de medios electrónicos, incluyendo firma digitalizada o biométrica.

Estas medidas consolidan un modelo más realista, que combina flexibilidad operativa con trazabilidad, facilitando la gestión sin perder garantías.

Cómo prepararse para la campaña FUNDAE 2026

Para afrontar la formación bonificada en 2026 con tranquilidad, resulta clave actuar con previsión. Verificar el ejercicio activo en la aplicación, revisar usuarios y permisos, planificar el uso del crédito con el nuevo desglose económico y organizar desde el inicio la documentación y la imputación contable de los costes son acciones que, bien hechas, evitan la mayoría de los problemas posteriores.

Anticiparse a posibles incidencias y aportar la documentación completa desde el primer momento suele marcar la diferencia entre una gestión fluida y una campaña llena de ajustes de última hora.

Conclusión: 2026 premia a las empresas que planifican bien

La campaña FUNDAE 2026 no cambia lo esencial: la formación bonificada sigue siendo una gran oportunidad para las empresas. Lo que sí cambia es el enfoque, con más automatización, mejor información económica y una mayor exigencia en la justificación, que conviene integrar en los procesos desde el inicio del año.

Si estás valorando proveedores o centros de formación, este es un buen momento para ir más allá del catálogo y contar con un partner que te ayude no solo con los cursos, sino también con la planificación, la documentación y el acompañamiento en la gestión. De este modo, el crédito FUNDAE se convierte en formación real, útil y bien gestionada, y no en una urgencia de última hora.