Desde 2019, los trabajadores autónomos cotizan por formación profesional en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Esta aportación, fijada en el 0,1 %, ha generado una duda recurrente:
Si el autónomo cotiza por formación, ¿tiene derecho a formación bonificada a través de FUNDAE?
La respuesta no es tan directa como podría parecer.
Cotización por formación profesional en RETA: qué significa realmente
El Real Decreto-ley 28/2018 introdujo cambios relevantes en la cotización del trabajador autónomo, incorporando la cobertura por formación profesional.
Desde entonces, el autónomo realiza una aportación obligatoria destinada a este concepto. Sin embargo, esa cotización no se traduce automáticamente en acceso al sistema de formación bonificada mediante crédito gestionado por la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE).
En la práctica, el autónomo no dispone de crédito formativo propio como ocurre con las empresas que cotizan por trabajadores en Régimen General.
¿Por qué el autónomo cotiza si no puede bonificarse?
La normativa contempla la posibilidad de desarrollar un marco específico que regule el acceso del trabajador autónomo a la formación continua financiada mediante este sistema. No obstante, a día de hoy no existe una disposición que le reconozca como beneficiario directo del crédito FUNDAE en las mismas condiciones que las empresas con plantilla.
Es decir, la cotización está establecida, pero el mecanismo de acceso al crédito no se ha desarrollado normativamente.
Entonces, ¿puede un autónomo beneficiarse de la formación bonificada?
Sí, pero no como beneficiario individual.
El autónomo puede acceder a la formación bonificada cuando tiene trabajadores contratados. En ese caso, genera crédito formativo para su plantilla, igual que cualquier otra empresa.
El crédito disponible dependerá de:
- Las cotizaciones realizadas el año anterior en concepto de formación profesional.
- El número de trabajadores en plantilla.
El porcentaje de bonificación aplicable varía según el tamaño de la empresa:
- De 1 a 9 trabajadores: hasta el 100 % del coste formativo.
- De 10 a 49 trabajadores: 75 %.
- De 50 a 249 trabajadores: 60 %.
- Más de 250 trabajadores: 50 %.
Además, existe un crédito mínimo garantizado de 420 euros anuales, siempre que se cumplan los requisitos de estar al corriente de pago con Seguridad Social y Hacienda.
En este escenario, el autónomo actúa como empresa formadora para su equipo, pero no como beneficiario individual del crédito.
¿Y qué alternativas tiene el autónomo sin trabajadores?
Si el autónomo no tiene empleados, no puede acceder al sistema de formación bonificada por crédito FUNDAE. En ese caso, las opciones pasan por:
- Formación subvencionada específica para autónomos en convocatorias estatales o autonómicas.
- Programas financiados por administraciones públicas.
- Formación privada no bonificada.
Es importante diferenciar claramente entre formación bonificada (crédito FUNDAE) y formación subvencionada (convocatorias públicas financiadas).
Formación bonificada y competitividad del negocio
Cuando el autónomo cuenta con trabajadores, la formación bonificada puede convertirse en una herramienta estratégica. No solo mejora la cualificación del equipo, sino que impacta directamente en:
- Productividad.
- Calidad del servicio.
- Adaptación normativa.
- Competitividad del negocio.
La clave, como en cualquier empresa, está en planificar con criterio y no limitarse a consumir crédito sin objetivos definidos.
Conclusión
Aunque el trabajador autónomo cotiza por formación profesional, actualmente no dispone de acceso directo al crédito FUNDAE para su propia formación.
Sin embargo, si cuenta con empleados, puede beneficiarse del sistema para formar a su equipo, con porcentajes de bonificación significativos y un crédito mínimo garantizado.
Comprender esta diferencia es fundamental para evitar confusiones y planificar adecuadamente la formación dentro del negocio.
Si necesitas revisar tu situación concreta o calcular el crédito disponible en tu caso, en Arándiga podemos ayudarte a analizarlo y plantear la mejor opción formativa para tu empresa.